domingo, 28 de septiembre de 2014

Estes o no.

No pasa un dia sin que piense en todo lo que he pasado desde que escribi mi ultima entrada. Si, habia abandonado por completo la costumbre de escribir, realmente la costumbre de afrontar solo distintos aspectos de mi vida.
Cuando algo termina de manera inesperada te das cuentas de las vueltas que da la vida de un segundo para otro. Para mi todo en general pasa demasiado rapido, nunca sabes cuando algo se queda contigo el tiempo suficiente, ni si el momento dura el tiempo justo.
Todo va y viene al ritmo que marca la banda sonora de cada una de sus vidas, y llega un momento en el que un instrumento no tiene porque formar parte de esa orquesta. Muchas veces porque el compositor en la creacion del arte no visualiza esa opcion de ninguna de las maneras, y otras simplemente porque no podia forzarse mas su aparicion.
En otros casos ocurre totalmente lo contrario, esa cosa tan importante que no cabe la posibilidad de vivir sin ello. Por ejemplo, un informatico y su ordenador. O un amante de cualquiera de las millones de opciones que hay en el mundo, forman parte de la personalidad de ese ser, de esa vida.
Pues juntando ambas situaciones, se da una de las peores vivencias. Cuando a alguien se le quita eso que tanto le marca o le identifica, porque no se baila al mismo ritmo, o la composicion no es la adecuada o simplemente por quitarsela.
Cualquiera le diria que buscara otras formas, otras cosas con las que identificarse, ya que el mundo esta lleno de ellas. Pero te paras a pensar un segundo, y eso conlleva que el cambie, que ya no sea el mismo y que ya no le identifiquemos como la persona que hasta ahora era.
Cuando algo forma parte de tu vida tanto tiempo, es imposible imaginarte si quiera un futuro sin ello. Para mi por lo menos es imposible cambiar lo que soy y con lo que me identifico, y hoy por hoy me identifico solo con una cosa.
Quiza los consejos que vendemos a los demas son los que menos aplicamos cuando somos nosotros los que estamos en situacion, o simplemente hasta que no se vive no se puede apreciar como se pasa.
Y es que a veces no quieres dejar el viaje, que se aleje de ti, no quieres cambiar. No quieres dejar atrás todo aquello.
Mi tren pasa todos los dias a las once por la estacion y yo no me bajo. Porque quiero verlo pasar y apreciar su viaje, sus paradas y los paisajes, y no se si me bajare. Porque prefiero ser yo, prefiero seguir identificandome como soy, y si esta es la unica manera de estar unido a esa cosa...

 A veces hay cosas que desde el primer momento en el que las ves forman y formaran parte de ti, sean o no tuyas, esten o no contigo.

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