miércoles, 2 de noviembre de 2011

Dificil, complicado.

El sufrir de esta manera no tiene arreglo. Es algo que se pasara solo, si quiere. No tengo ninguna manera de sacar de mi cabeza lo que no puedo hacer, pero cuanto lo deseo. Con tanta ansia, con tantas ganas.
Puedo verlo, puedo sentirlo... a veces cerca y a veces lejos. Puedo rozarlo, pero no tocarlo. Puedo oirlo, pero no llego a escucharlo porque mi pensamiento no me deja. Es una tremenda frustracion, es una tremenda agonia.
No puedo tener miedo, es algo normal. No puedo temer a algo que es imposible que pase. No puedo asustarme de algo que no va a hacer acto de presencia. No va a ser un precioso atardecer, no va a ser una noche iluminada por las estrellas, va a ser una mañana de niebla en la que no sabre lo que me deparara el tiempo.
No voy a arriesgar con palabrerio, haria lo imposible. Pero tampoco es lo correcto, ni lo debido. No puedo, no. No debo, no. Me reprimo, me limito, me restrinjo.
Como el roce de unos labios, que saben que jamas volveran a juntarse. Como las caricias de una noche de lujuria, de fiesta, de desfase... que tienen el sentido que cobraran la mañana siguiente. Como la mirada atractiva entre dos desconocidos que se atren, imposile que se repita de la misma manera.
El tacto no lo puedo satisfacer, en el gusto no lo puedo ni pensar, el olfato no tiene mucha importancia pero se queda a medias, el oido no acaba de ser de ayuda... y la vista, es la vista. Ver lo que el corazon siente, o lo que la mente piensa. Complicado.
Complicado, aguantar. Complicado, no pensar. Complicado, no sentir. A veces lo facil se vuelve dificil. Como todo lo que es simple, antes ha sido complicado.
Es dificil, y lo dificil puede ser complicado.

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