domingo, 18 de septiembre de 2011

Bienvenido al Infierno

  Sin quererlo me meti en el. Esta vez, estoy en el paraiso. Todo realmente es como me lo esperaba, todo es como lo soñaba.
Las palabras pierden sentido, las acciones su importancia. No hay palabra ni hecho, que demuestre la llama de un corazon, el infiermo del cuerpo. El calor, sulfurante y fogoso, se adueña de todo.
La temperatura de mi cuerpo ronda los 48 grados, normalmente deberia de estar malo, muy malo. Y bueno, quiza sea verdad. Pero no creo que encuentren cura, para mi enfermedad.
He perdido el norte completamente. No se que pienso, no se que hago, no se... No se que siento! Es grave, muy grave. Sobretodo para alguien que siempre intenta hablar con el corazon, pero que le vamos a hacer.
Igual es que son otros tiempos los que deben de hacer zarpar el barco, ese barco que nos haga perdernos en un mar de lava y que acabe en una isla rodeada de agua. Donde solo importe, la brisa que acaricia tu rostro, el sonido del golpe de las olas, y el sol, el brillo del sol.
Hablar en la primera persona y en plural ayuda, ayuda a sentirse acompañado. Asi pueden sentirse como parte de la historia, fantastica historia... no porque sea buena, si no porque es fantasiosa.
Dicen que el que juega con fuego, es capaz de quemarse. Una frase muy usada, ya hasta desgastada diria yo. Pues el amor es fuego, y fantasia. No es real, y siempre deja quemaduras, porque siempre jugamos con el.
Tambien deja quemaduras de lo fuerte que puede llegar a ser, no se si me explico. 48 grados de temperatura corporal es poco comparado, con como tiene que estar alguien. Eso te abrasa por dentro, te quema por dentro. Pero es natural, es ley de vida. Salvo para los que piensan que esa manera de sentirse no existe.
Al final te acabas preguntando, si realmente merece la pena tener un corazon bombeante de ardiente sangre, que hara que todo tu "yo" este en plena forma. Dara vueltas al mundo, ira al universo, tocara las estrellas, volara sobre las nubes... y todo eso sin moverse del sitio...
Y te lo preguntas porque al final siempre acabas, y es algo que no quieres. Suena egoista, pero es que queremos y quermos, con todo nuestro ser hacer eso constantemente, porque te sientes como si tubieras alas, como si pudieras volar.
Hasta que viene alguien y te las corta, entonces vuelves al mundo real... Al trabajo, a estudiar, hacer deporte, compras, prestar atencion, y si quieres ir al espacio te tendras que hacer astronauta, o si quieres surcar las nubes tendras que comprarte un avion. "Jodete y baila".
Os dire una cosa. Para mi sentirse asi, es de lo mejorcito de esta vida. Es mejor...
Mejor que el silencio.

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